El hecho ocurrió en la ciudad de Armstrong, provincia de Santa Fe,el jueves 21 de setiembre a la medianoche. La estudiante del Profesorado fue agredida luego de mostrarse en las redes sociales con una foto de Santiago Maldonado.
Por Mauricio Cocchiarella
Un hecho que podría
tildarse de intolerancia política ocurrió el 21 de setiembre en la localidad
vecina de Armstrong cuando apedrearon la vivienda de una estudiante del
Profesorado de Historia de esa localidad que se había mostrado en redes
sociales frente a un pizarrón de esa institución con la leyenda ¿DONDE ESTA
SANTIAGO? exponiendo una foto del artesano desaparecido el 1 de agosto en
Chubut tras un reclamo del pueblo Mapuche.
Una usuaria de
facebook compartió su foto tapando el rostro y poniendo “Pregunto, es legal
que esto esté sucediendo en ESCUELA PUBLICA donde hay quienes no opinamos
igual?”. Es la misma persona que le tapa la cara a la estudiante
preguntándose también si es legal publicar su foto en las redes. A esto le
siguen comentarios de gente que dice: “No está bueno esto…que se les enseñe
a opinar y discutir está bien, pero así no” y más abajo alguien dice “Jodeme
que eso es acá”. Otro usuario fue más allá y descargó su furia contra los
docentes: “estos son algunos que por sus paros los alumnos y papás deben
tener clases hasta diciembre!!!”
RELATO EN PRIMERA
PERSONA
La misma estudiante
nos contó cómo vivió el hecho y nos dijo: “El jueves (21/09) a la noche me
llega una captura de la foto que anda circulando con mi cara tachada que al
principio me molestó, me sentí manoseada pero no fue más que eso, no me sentí
ilegal como se me acusaba y después a la madrugada ya del viernes 22 no sé bien
la hora porque yo estaba durmiendo escuché un ruido muy fuerte que me despertó
y primero pensé que se había caído algo acá dentro de casa, me levanté y me fui
al comedor y vi que estaba todo en orden y me di cuenta que el golpe había sido
en el portón del garaje que es de chapa y como la ventana de mi dormitorio da
al garaje por eso lo escuché tan fuerte y tan cerca. Seguido del ruido se
escucharon todos los perros ladrando, el mío inclusive, no me anime a salir
afuera porque no terminaba de entender que había pasado así que lo único que
hice fue entrar al garaje y fijarme si se había caído algo y seguía escuchando
los perros, entonces miré así más o menos como pude sin salir porque los perros
seguían ladrando y no me animaba. Me quedé un rato en el comedor tratando de
entender que había sido y después me acosté y me quedé pensando y me di cuenta
que eran las cuatro y media de la mañana. Fue un pedazo de ladrillo, y no es de
los que se ven por acá, es un tipo baldozón de los que acá no tenemos así que
no es algo que juntaron de acá, tampoco escuché una moto ni un auto”.
Ella vive en la
zona sur de Armstrong, en el barrio 160 que está alejado de lo que es el
pueblo, es un barrio de gente trabajadora y humilde, por lo que averiguamos es
un barrio tranquilo que está al lado de los campos y el silencio es lo que se
destaca.
Es interesante ver
cuáles fueron las primeras sensaciones de esta estudiante del Profesorado de
Historia la mañana posterior al suceso. “La primera sensación fue de
sorpresa pero me di cuenta que había sido un ladrillazo al otro día bien
temprano cuando salí al trabajo y es ahí donde tomé dimensión de lo que había
pasado y ahí lo asocie con las fotos. Yo había visto la foto nada mas con la
cara tachada y el comentario de esta mujer que lo subió, pero los comentarios
que después le hicieron a esa foto los vi a la mañana siguiente y al ver todos
los comentarios cargados de odio y de juzgamiento hacia alguien ahí lo
relacioné en seguida, sentí que por un momento estaban pidiendo mi cabeza y que
me querían prender fuego en el mástil de la plaza San Martin, porque los
comentarios son terribles, es como que aprovecharon para canalizar todo su odio
a través de esa foto, inevitablemente lo tengo que relacionar porque no
encuentro otro motivo. Yo no tengo problemas con nadie, acá en Armstrong soy de
perfil bajo y no tengo gente que me odia en particular a mi o que me tiene
bronca. Es gente que odia masivamente, no lo tomo como algo particular quizá
les vino bárbaro lo de la foto como para destilar un poco el odio”.
Cabe decir que el día
que se cumplió un mes de la desaparición de Santiago Maldonado (1 de setiembre),
un grupo de estudiantes del Profesorado organizó, con el aval de las
autoridades, una charla donde se debatió esta situación y también el rol de los
docentes ante este hecho. Allí se supo también de otro hecho sin la relevancia
de éste último pero que encendió las alarmas. El día anterior, los mismos
estudiantes que luego organizaron la charla habían puesto carteles haciendo
alusión a la desaparición, al otro día aparecieron destruidos, en lo que sería
el principio de los actos de intolerancia.
EN LAS SECUNDARIAS
La polémica a nivel
nacional comenzó a partir de la decisión del gobierno de Ciudad de Buenos Aires
de abrir una línea de atención para recibir denuncias de familiares
disconformes con la iniciativa adoptada por los docentes de hablar sobre este
tema. En una secundaria de Armstrong algunos padres llamaron a los directivos
para decirles que si algún profesor iba a hablar sobre el tema, sea avisado
para retirar a su hijo, pese a eso algunos docentes trabajaron la cuestión sin
conocer ese pedido y muchas veces se hizo por iniciativa de los estudiantes.
En tanto en Cañada
de Gómez, algunos profesores de secundaria consultados nos dijeron que no hubo
problema alguno ya que ningún directivo de las escuelas cañadenses se opuso, en
otros casos por las dudas ni se tocó el tema y en otros colegios el tema salió
espontáneamente a partir de comentarios de los chicos. También hubo casos de
profesores que, en todo su derecho, manifestaron estar en total desacuerdo en
abordar el tema en la institución.
INTOLERANCIA
En todo el país el
caso Maldonado pareció reabrir mas la grieta, quienes sostienen que Santiago
Maldonado fue víctima de la represión estatal son identificados como
kirchneristas (no todos lo son) y quienes dicen todo lo contrario tejiendo las
más sorprendentes hipótesis son identificados con el macrismo (no todos lo
son). Una cosa hay en claro, si queremos cambiar la educación y generar que los
adolescentes tengan un pensamiento crítico, algo que la escuela pocas veces ha
logrado, debemos hablar de política en la escuela, pero no de política
partidaria. La política va más allá de los partidos políticos y si hay padres
en contra de hablar de la desaparición forzada de personas están negando una
parte importante y trágica de la historia argentina.
En la edición anterior de La
Imprenta informábamos el hecho sucedido el 21 de setiembre en Armstrong y donde
resultó perjudicada una estudiante del Profesorado de Historia al ser apedreada
su casa por pedir por la aparición de Santiago Maldonado. Por cuestiones de
espacio en nuestro medio no pudimos seguir hablando del tema. En este caso
vamos a reflejar algunos hechos sucedidos en las secundarias y haremos un
análisis de cómo nuestras sociedades tomaron este tema sobre todo ahora que se
encontró el cuerpo del artesano en el rio Chubut el 18 de octubre pasado.
La sociedad cañadense el 1 de
setiembre se expresó en una marcha a favor de la aparición del artesano,
quienes asistieron se quejaron por debajo de la poca concurrencia, en tanto el
1 de octubre al cumplirse los dos meses de la desaparición ni siquiera hubo
marcha. Hay que entender que el cañadense es poco comprometido, pero los que
fueron a la marcha tienen que estar conformes de la gente que fue, y todo
gracias a que está en la agenda de los medios porteños porque por los temas de
la ciudad el cañadense no se queja, por ejemplo demolición de la vivienda de
Puntano, aplicación de fitosanitarios aun no regulada, entre otras que hacen a
la defensa de los derechos humanos.
La sociedad armstronense es más
apática aun en estos temas y está catalogada como más conservadora y puede ser
uno de los motivos de la agresión sufrida por la estudiante. Ella misma da su
opinión al respecto: “hoy tenemos un estado represor que avala todo el odio
y creo que los odiadores masivos se sienten con esa espalda, antes no pasaba,
siempre me expresé libremente. No creo que sea solo la sociedad, Armstrong es
muy particular pero creo que es algo que trasciende y ya mejorará en algún
momento”.
CUESTIÓN DE ÉTICA
Tras la aparición de Santiago
Maldonado, los medios se llenaron de especulaciones sobre todo al no
reconocerse el cuerpo de inmediato. También circularon repudiables fotos del
cuerpo que se reprodujeron por las redes sociales. Pero lo más llamativo son
los distintos comentarios a favor y en contra de su accionar, sin tener en
cuenta de que hablamos nada más y nada menos que de la vida de una persona.
Periódico Libre “La Imprenta” de Cañada de Gómez





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